Llamo vuestra atención sobre un aspecto en el que quizás no habéis reparado: este agradecimiento es, asimismo, el agradecimiento de decenas de genios de la música (algunos vivos, casi todos muertos) a los que se les abren las carnes, allá donde estén, cuando ven o escuchan dónde está el panorama musical de estos días. La música prefabricada ha pisoteado, hasta arrinconar en clandestinos estantes de series medias y cajones polvorientos, a la música artesanal. El 95% de las hoy consideradas estrellas de la música moderna (no personalizaré, pero todos adivinamos quiénes) hubieran sido fulanos, pelamingas, papanatas, mindundis y don nadies en aquellos gloriosos 60's y 70's, cuando el talento estaba muy por encima de la triste figura (entonces inexistente) del pícaro productor avispado y bien conectado, ése que toquitea botones con dedos mágicos y luce una poderosa mesa de efectos que es capaz de pulir bazofia, después mover un par de hilos y hacer que sonidos ponzoñosos con voces mediocres alcancen los primeros puestos en las listas de éxitos.
Miremos por el retrovisor y hagamos una breve enumeración de figuras legendarias del pasado para ilustrar lo que aquí os refiero: Otis Redding, Aretha Franklin, Wilson Pickett, Ray Charles, Ella Fitzgerald, Eddie Floyd... (Podríamos incluso salirnos del soul y hablar de los Beatles, los Stones, Lou Reed, Bob Dylan...). Preguntémonos: ¿Alguna belleza capaz de forrar carpetas de adolescentes o paredes de quinceañeros sólo por su aspecto? ¿Algún niño mimado sin voz pero estupendo culito para contorsionarse y dar volatines en escena? ¿Algún artificio? ¿Algún farsante? ¿Algún producto de márketing, petardo de la mercadotecnia más vergonzante? No. Ninguno. Se trataba sólo de eso: MÚSICA.
Hermanos, estamos en minoría. Somos conscientes de ello. Pero nuestra modesta revolución, que también es vuestra y encabezada hoy por tipos como Eli 'Paperboy' Reed o Black Joe Lewis (los soulmen más reconocibles en la actualidad), es la prueba de que hay muchos músicos y consumidores de música que no están dispuestos a pasar por el aro. Gota a gota se llena el vaso. quizás no consigamos ahogar al enemgo, pero al menos sí saciaremos la sed de los muchos que tienen la lengua seca después de tragar con tanto impostor.
Dr.Thelonious Tatum
De minoría nada. Los gregarios somos legión!!!!!!!!!!
ResponderEliminarEl sabado en Donosti os ganasteis un sitio en la playa para el Jazzaldia 2011 (en el escenario verde, no en las olas)
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